
Melanoma: precauciones y cuidados
El melanoma es el tipo de cáncer de piel más serio, pero también uno de los que más se pueden prevenir. Y cuando se detecta a tiempo, en la gran mayoría de los casos se cura.
En Chile, donde la radiación solar es muy alta gran parte del año, conocerlo y saber reconocer sus señales puede marcar una gran diferencia.
¿Qué es el melanoma?
Es un cáncer que nace en los melanocitos, las células que dan color a nuestra piel. Puede aparecer en un lunar que ya teníamos o como una mancha nueva. Aunque es más frecuente en zonas expuestas al sol, también puede salir en la planta de los pies, las palmas, bajo las uñas o en zonas que casi nunca reciben sol.
¿Quiénes tienen más riesgo?
-
Piel clara: sobre todo si te quemas con facilidad y te cuesta broncearte.
-
Ojos claros y pelo rubio o colorín.
-
Muchos lunares: más de 50, o lunares de forma o color poco habituales.
-
Quemaduras de sol: especialmente las que dejaron ampollas durante la infancia.
-
Uso de camas solares.
-
Antecedentes familiares o personales de melanoma u otro cáncer de piel.
Tener alguno de estos factores no significa que vayas a tener melanoma, pero sí que debes cuidarte más y revisar tu piel con mayor frecuencia.
Señales de alerta: el ABCDE
-
A, Asimetría: una mitad del lunar no se parece a la otra.
-
B, Bordes: irregulares o mal definidos.
-
C, Color: varios tonos en el mismo lunar (café, negro, rojizo, azulado).
-
D, Diámetro: mide más de 6 mm, como la goma de un lápiz, aunque puede ser más pequeño.
-
E, Evolución: cambia de tamaño, forma o color, o empieza a picar o sangrar.
Fíjate también en el "patito feo": un lunar que se ve distinto a todos los demás.
Precauciones y cuidados diarios
-
Protector solar todos los días: de amplio espectro, con FPS 30 o más, también en invierno y en días nublados. Reaplícalo cada 2 horas y después de bañarte o transpirar.
-
Busca la sombra: sobre todo entre las 11:00 y las 16:00 horas, cuando el sol es más fuerte.
-
Cúbrete: sombrero de ala ancha, lentes de sol con filtro UV y ropa que proteja brazos y piernas.
-
Di no a las camas solares: no son más seguras que el sol. Si te gusta verte bronceado, prefiere un autobronceante, sin dejar el protector.
-
Cuida especialmente a los niños: las quemaduras en la infancia aumentan el riesgo en la adultez.
-
Revisa tu piel una vez al mes: con ayuda de un espejo, mira todo tu cuerpo, incluidos el cuero cabelludo, la espalda, las plantas de los pies y las uñas. Una foto con el celular te ayuda a notar cambios.
-
Control con tu médico: si tienes factores de riesgo o notas un lunar nuevo o que cambia, agenda una evaluación. Con un dermatoscopio, el médico puede ver detalles que no se distinguen a simple vista.
El melanoma no avisa con dolor, pero sí deja señales en la piel. Aprender a mirarlas y protegerte del sol son las mejores herramientas para cuidarte. Prevenir y detectar a tiempo salva vidas.
¡Si tienes dudas sobre algún lunar o mancha, no dudes en preguntarnos!
¡SALUDOS Y SIGUE CUIDANDO TU PIEL!
(Color).png)
